Tuesday, April 6, 2021

The Beauty of Storms

The Beauty of Storms

by Darrel L. Hammon
with inspiration from Mata Kāpeta
 


Storms come gently, sometimes viciously,
usually early morning, just about dawn.
They clamor over the mountains,

through the valleys, and on to the plains,
gathering ferocity, twisting trees until they snap,
causing grass and flowers to bend,

face down into the saturated ground.
The ferocity of spring storms is really no match
for the storms that doth beset us in real life—



Storms of divorce, depression, anxiety,
lost children, husbands or wives who stray,
disease and brittle bones, addictions,

and just plain sadness and withdrawal.
We often curl up by the window in large chairs,
grandma’s old throw wrapped around us for comfort,

stare into the wee mornings and watch the rains
and winds bash the windows outside
while our personal storms bash us from the inside,

wrecking more havoc than 50-mile per hour winds.
Yet, we know, though, that after the winds die down
and rains and their gray clouds dissipate over the ridge,



the sun emerges triumph. So, too, within us,
we also know—and plead fervently—
that the Son will appear as well, settle beside us



in any dark corner we find ourselves,
knowing His Light will dispel all darkness.
That is the beauty of storms,

knowing they retreat as suddenly
as they come when the Sun exerts its power
through Him who created all.








Saturday, April 3, 2021

Being children of a living and loving Heavenly Father provides us with a richness of human capacity

We had a California Riverside Mission Reunion on Friday! It was a glorious event! We attempted to social distance as much as we could. These missionaries love each other after having spent two years or 18 months of their lives together. They had sacred experiences with their companions, their districts, their zones, and their mission that only these people would understand. It is during these moments, like mission reunions, where you can feel those same feelings and share them with people who really understand.


During the reunion, Joanne and I had the opportunity to address these phenomenal young people. In essence, we talked to them about remembering and staying on the covenant path. For my portion, I have organized my thoughts under the title: "Being children of a living and loving Heavenly Father

provides us with a richness of human capacity": 

 

Helaman 12:2

When we sin or do things that we know we shouldn’t or we become lax in what we should be doing, a sense of dimness/darkness creeps upon and we begin to forget. It is Satan lulling is into a sense of shifting our gaze and focus on Christ to focus on the ephemeral things of the world, which doth canker and corrupt instead of the things eternal (also see 2 Nephi 28:21-22).

 

Question: What must we do to “remember” and enhance our capacity to remember?

 

  1. Remember who and whose we are. We are children of a loving Heavenly Father.
  2. Remember that we are worthy of God’s love and forgiveness, no matter what we have done in our lives.
  3. Remember why the Atonement is so integral in our lives and why we must repent every day, every day, every day. 
  4. Remember we possess great capacity to achieve and to do grand things. Thus, we can see a far off in a holistic way!
  5. Remember to educate the whole being—our minds, our body, and, especially, our hearts. 
  6. Remember to treat ourselves kindly. Don’t beat yourself up over the things you cannot control.
  7. Remember to be courageous and fearless in standing up for all that is good in the world. 
  8. Remember to love others with our whole hearts and treat them as Heavenly Father and Christ would treat them.  
  9. Remember to always show gratitude in all things.  
  10. Remember to find joy in doing what the Lord wants and needs us to.  
  11. Remember that everything we do has an effect on people, wherever they might be watching or listening or reading or observing. 
  12.  Remember that our purpose and meaning stems from what we promise the Lord we would do when we were baptized, when we took upon us the Priesthood and its oath and covenant, when we did our initiatory, when we took out our endowments and made covenants with the Lord, and when—for some of you— knelt crossed the altar and whispered that sacred “yes.” 

As we remember and do, we are filled with great light, which “growth brighter and brighter until that perfect day….that you may chase darkness from among you” (see Doctrine and Covenants 50:24-25).

 

May we do everything in the Lord’s name with what Samuel the Lamanite called “Unwearied diligence” (see Helaman 15:6).

Sunday, February 14, 2021

Hay 20 cosas debe hacer cada día para su esposa o querida

 Para mis amigos que hablan Español!

Hay 20 cosas debe hacer cada día para su esposa o querida

Haga el día de su esposa, cada día, con estas acciones simples que le recordarán su amor por ella.

 Díle que la amas

 Le debes decir que la amas más que una vez al día, incluso cuando sales y cuando regresas a casa. Como texting es tan popular, puedes enviarle un texto a ella aunque la conversación con ella cara a cara sea la más importante e íntima.

Muéstrale la amas

De todas las cosas que necesitas hacer cada día, esta es quizás la más esencial. Le puedes cuanto la amas, pero la demonstración de su amor hacia ella es vital en su vida diaria. La demonstración. Hay miles de maneras cómo mostrarle a esposa cuanto la amas. Sea creativo — Todos. Los. Días.

 Sé organizado

Nada es menos atractivo que montones de ropa, zapatos, calcetines, envolturas de dulces, etc. esparcidas por todas partes. Seguramente puedes gastar unos pocos minutos para poner en su sitio tus zapatos, colocar sus calcetines en la ropa sucia o hasta colgar tus pantalones. Si eres experto en arrojar las cosas al suelo o amontonar unas camisas de un número astronómico en la silla al lado de tu cama, deja la pereza y sé más organizado.

Limpia alrededor del fregadero

Uno de los lugares más insalubres en su casa hoy en día, aparte del teclado de su computador, es el fregadero.  Límpialo cada día, y ella estará gratamente sorprendida y agradecida.

 Plancha la ropa

Trata de planchar por ti mismo. Tú serías sorprendido cuán relajante—y terapéutica—es planchar la ropa.

Escríbele una nota

Este podría ser una de las más sencillas. No tienes que hacer un curso de poesia, solo una nota que le deje saber que ella es hermosa, o desearle que tenga un buen día. Pónlo en su bolsillo o en algún lugar donde ella puede verla. Prueba con una nota adhesiva en el espejo en el baño.

Haz la cama

O por lo menos ayudarle hacer la cama. Siempre es más fácil cuando dos hacen la cama, y sólo se tarda unos minutos de su tiempo. Hay algo refrescante tener una cama ordenada.

No te quejes

Sin duda, puedes abstenerte de quejarte una vez al día—hazlo dos veces mañana. Quejarse es un signo de pesimismo.

 Léele a ella

Quizás no sea lectura, pero el leer algo a ella cada día es dulce e íntimo. Podría ser uno de los comics del diario, un versículo o dos de la Biblia, o un increíble pasaje de la novela que estás leyendo.

 Cepíllate los dientes

La frescura es la clave de la felicidad.

No le preguntes por lo que se debes hacer

Al preguntar significa que no eres un buen observador.  Probablemente, ella te ha insinuado y tal vez incluso ya te había dicho: "Querido, ¿podrías tú hacer esto?" Sé observador, mira a tú alrededor; y escúchela.

Pon los platos en el lavavajillas

 No hay ninguna razón para dejar los platos en el fregadero o en la mesa. Si el lavajillas está lleno, váciela.

Parquéate correctamente

El espacio del garaje es sagrado; así pues, asegúrate que tú auto quede en tú propio lado.  La usurpación de su puesto no le será gracioso. Si su coche está fuera, siga adelante y pon el carro de tú esposa adentro del garaje también. Es una de las cosas que muestra que la amas.

Lleva la basura afuera

Siempre te toca sacar la basura—Asi es.

Cierra con llave las puertas y apaga las luces

Por la noche, anda alrededor de la casa, cierra con llave las puertas y apaga las luces. Tu cónyuge se sentirá segura y protegida si completas esta tarea.

Abrásela

Abrazos por la mañana. Abrazos cuando regresas a casa. Abrazos cuando se acuestan. Y asegúrate que no sea sólo un apretoncito. Déle unos abrazos de oso.

Congratúlela

Recuérdale cuánto amas esa sonrisa de la cual te enamoraste. Hay muchas cosas que ama en ella, así le recuérdatelas a menudo.

Ayuda con los platos sin preguntar

No solo en ponor los platos en el lavavajillas, ayuda también a una vez limpios ponerlos en su sitio, y a la vez poner la mesa a la hora de la comida y recoger la mesa después de las comidas.

Cocínale

 Esto puede significar que tienes que aprender cómo cocinar algo. Pero tus esfuerzos serán muy apreciados cuando preparas una comida deliciosa para ella.

Tengan una conversación increíble cada día

En la sociedad de hoy, con tanta tecnología, días laborables largos, etc., rara vez tenemos el tiempo para la conversación. Su matrimonio será reforzado si llevas tiempo para hablar con tu esposa cada día.

Memorice esta lista, añade a ella y siempre recuerda dos palabras importantes: "Sí, Querida."


Monday, February 8, 2021

"Moving Mountains": a poem



I have thought a lot about the challenges, maybe our personal mountains to climb, we have been facing over the past several months, so I wrote a poem titled "Moving Mountains," using some photos of mountains/hills I have taken along the way.....Enjoy! You can also see this on YouTube: https://youtu.be/Eh1_6dKSTJU.

Here is the full text:

Moving Mountains

 Mountains in our lives seem to engulf us,

cause us to shrink from even starting,
lulling us into self-pity and wallowing in our woes
to the point of spiraling and stumbling.

Surely, we must realize:
All that does not become us.
That is not who we really are.
Yet, once we rise up,
eyes focused on the way,
we will know what we need to do.

Once we choose to face that challenge,
our own personal mountain,
with faith, not fear,
we begin the steady, arduous ascent,
step by step, scrambling up and over
boulders and even small rocks,
the minutia of our everyday lives,
that hide the view from us
because we place them
so close in our line of vision
as to obstruct the big picture,
even the view of it all.

At each corner of our journey,
if we look carefully and sometimes quickly,
we catch just a fleeting glimpse
of the mountain top,
our ultimate goal.
But now we know
what the summit looks like,
that vision filling our minds
of what’s to come.

As we continue forward,
steadfast, diligent, persistent,
waiting in hope and striving to endure,
we ultimately hear those penetrating whispers
and songs of exclamation and praise
from Him whose love we seek.
Then, our hearts and minds overflow
with gratitude for this more excellent way.

What propels us now is hearing
and feeling and knowing
that yes, we are enough
and that we can move mountains!

Darrel L. Hammon